Cientos de invitados, protocolos ejecutivos y la gestión de un matrimonio absorbe la energía de los días previos al sí. En medio de ese ruido, el círculo primario de la novia queda desplazado. Llegar al altar habiendo compartido únicamente saludos protocolarios con el núcleo raíz es un vacío que ninguna fiesta posterior puede llenar. Por esta razón, las familias que eligen con criterio absoluto están sustituyendo la concepción tradicional de una despedida de soltera por retiros íntimos de despedida de soltera y familiares en la geografía sagrada de Santa Marta.
