Nadie llega a su despedida de soltera en Santa Marta pensando que va a llorar el último día.
No de tristeza. De algo que no tiene un nombre preciso en español — la sensación de haber estado completamente presente en algo que importó, de haber sido vista por las personas correctas en el momento correcto, de que algo que llevaba tiempo sin estar claramente articulado finalmente lo estuvo.
Ese llanto del último día es uno de los indicadores más consistentes de que el retiro funcionó. Y en los grupos de despedida de soltera en Santa Marta con SÉGUA, aparece con una regularidad que dejó de sorprendernos hace tiempo.
Por qué el último día produce ese estado
- El territorio que actuó durante días
El Tayrona y la Sierra Nevada de Santa Marta — con los pueblos Kogui, Wiwa, Arhuaco y Kankuamo custodiando ese territorio desde siglos — producen un estado de presencia en los grupos que lo habitan que no estaba al llegar. El cuerpo que llegó con el ritmo de la ciudad y que cuatro días después ya no tiene ese ritmo. La mente que empezó a soltar el control que la vida cotidiana le exige constantemente.
Ese proceso no termina el último día — ese día el grupo lo percibe porque está a punto de terminarse.
- Las palabras que finalmente se dijeron
El círculo de la palabra, la conversación de la fogata, el desayuno tranquilo del tercer día — esos momentos produjeron cosas que llevaban tiempo sin poder decirse. Y el último día, el grupo tiene la conciencia de que esas palabras ya están dichas. Que ese espacio existió. Que no fue otro viaje que pasó sin que las cosas importantes tuvieran lugar.
- La certeza de que la novia llegó al umbral desde el lugar correcto
La novia que hizo su despedida de soltera en Santa Marta con SÉGUA llega al último día sabiendo que va a su matrimonio habiendo estado completamente presente en su círculo más cercano. Habiendo honrado el tránsito. Habiendo dado y recibido exactamente lo que ese momento merecía.
Esa certeza de que el momento fue lo que debía ser produce el estado que ninguna había anticipado.
Por qué esto importa para la organizadora
La organizadora que produjo ese estado en la novia de su amiga no necesita que nadie le diga que lo hizo bien. Lo sabe en el momento en que lo ve en el aeropuerto de Santa Marta, en el último abrazo antes de los controles, en el mensaje que la novia le mandó desde el avión.
Ese es el resultado que SÉGUA diseña para cada despedida de soltera en Santa Marta. No que todo estuvo bien. Que algo genuinamente importante sucedió.
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